Muchos laboratorios aseguran haber sintetizado feromonas y venden perfumes y colonias que las contienen. Con este tipo de productos, hombres y mujeres cuentan con una herramienta para sentirse mejor, más confiados en sí mismos y, lo que es más importante, imposibles de resistir para el otro sexo.
En los últimos años, aprovechando el furor generado por la investigación sobre feromonas, multitud de fabricantes han lanzado al mercado sus colonias y perfumes que –dicen- contienen los químicos que nos hacen irresistibles al sexo opuesto. De esta manera, se inscriben en una tradición milenaria: encontrar la esencia del amor.
Los perfumes y colonias vienen en formatos tales como aerosoles, a bolilla, loción corporal, gel, aceites. Algunos productos incluso se venden listos para mezclar con el perfume, loción para después de afeitar, crema o colonia habituales. Este tipo de productos dicen utilizar en general feromonas humanas sintéticas –en algún caso, también feromonas vegetales-. Llevan en ocasiones una feromona sola y a veces se combinan distintas variedades.
¿Cómo huelen las feromonas?
El aroma de este tipo de perfumes es suave –se supone que debería serlo, ya que las feromonas son inodoras para los seres humanos-. Normalmente se mezclan con algún tipo de esencia, por ejemplo jazmín o almizcle, pero también se venden productos sin aroma. Pueden utilizarse como cualquier perfume, siempre tan solo unas pocas gotas –ya sea sobre la frente, bajo la nariz, junto a las orejas, sobre el cuerpo, etc.-, y usarse tanto a diario como solamente en ocasiones especiales.
Es interesante el efecto que prometen los perfumes. Se venden diciendo que al usarlos, la persona mejorará la confianza en sí misma, y experimentará una sensación de bienestar y euforia. De esta manera, mejorará drásticamente su vida social, laboral y afectiva. Pero por sobre todo, el efecto principal es que aumentará su poder de seducción. Supuestamente, aquel que los use se hará irresistible para el sexo opuesto.
Para él, para ella
Los vendedores de este tipo de productos suelen citar estudios donde se ha comprobado que las mujeres y hombres que utilizaron este perfume han visto incrementarse significativamente su vida sexual. A la vez, se venden por separado perfumes para atraer al hombre y colonias para atraer a la mujer. Esto concuerda con los datos científicos que indican que, en el reino animal, cada género produce (y es atraído) por un tipo diferente de feromonas.
Más allá de que su eficacia no esté avalada por la comunidad científica en su conjunto, lo cierto es que este tipo de productos está haciendo furor. Y sin esperar que su efecto sea tan notorio como ocurriera en la novela El Perfume, de Patrick Süskind, muchos consumidores de estos perfumes y colonias aseguran que verdaderamente dan resultados (o al menos, les han proporcionado a ellos la confianza en sí mismos necesaria para ir y ligar más que antes).