Aún no hay un acuerdo en la comunidad científica en su conjunto sobre el papel que las feromonas juegan en nosotros, los seres humanos. Sin embargo, algunos fenómenos –como la sincronización del ciclo menstrual en chicas que viven juntas- demostrarían que nosotros también somos proclives a su influencia. Hombres y mujeres segregaríamos distintos tipos de feromonas.
¿Qué rol juegan verdaderamente las feromonas en nosotros, los seres humanos? Tratándose específicamente de las feromonas que atraen al sexo opuesto, ¿qué verdad hay en que la atracción sexual es “cuestión de química” ? Si bien en 1986 la Dra. Winnifred Cutler se atribuyó a ella y a sus colegas el descubrimiento de las feromonas humanas, las cosas todavía no están tan claras y dentro de la comunidad científica el tema se sigue discutiendo. Se ha generado bastante polémica al respecto, principalmente porque hay muchos intereses comerciales en el medio.
Aún existen unas cuantas controversias sobre si las personas segregamos o no feromonas, y cuál es el papel que éstas juegan en nuestro comportamiento. Por supuesto que, como otros seres vivos, el hombre segrega hormonas, y tiene sistemas de comunicación no verbal como cualquier integrante del reino animal, pero todavía no hay suficientes estudios serios hechos sobre las feromonas que permitan garantizar su importancia.
En efecto, la mayoría de las investigaciones científicas sobre feromonas se ha llevado a cabo en insectos, que presentan un comportamiento muchísimo más estereotipado y previsible. Por ello, las feromonas de inhibición han causado tan buenos resultados con el control de insectos perjudiciales para el hombre. En efecto, los insectos resultan fáciles de manipular Esto cambia en cuanto se estudian los mamíferos. Y con respecto al ser humano, muestra la conducta más difícil de prever por la complejidad de los factores que se ponen en juego.
Sin embargo, sí se han documentado algunos casos donde las feromonas parecen tener algún tipo de relevancia en las personas, como por ejemplo el de sincronización del ciclo menstrual de mujeres que conviven en un mismo ambiente. Este descubrimiento fue llevado a cabo en la década del 70 por la Dra. McClintock, de la Universidad de Chicago, quien descubrió que los ciclos menstruales de las chicas que compartían dormitorios universitarios tendían a emparejarse –es decir, comenzaban a menstruar juntas al cabo de un tiempo, si bien tal vez en un principio sus ciclos estuvieran desincronizados-.
A la vez, se han hecho algunos estudios que indicarían que las feromonas pueden estar involucradas en la orientación sexual. Investigadores suecos llegaron a estas conclusiones luego de realizar una serie de estudios con imágenes del cerebro. En efecto, hombres homosexuales estarían reaccionando ante la misma feromona que atrae a las mujeres heterosexuales. Incluso se ha extendido el estudio a mujeres lesbianas, que resultaron reaccionar de manera similar a la de los hombres heterosexuales.
En efecto, por lo general los científicos acuerdan en que hombres y mujeres segregarían diferentes tipos de feromonas. Se suele llamar “copulinas” a las feromonas que segrega una mujer, indicándole al hombre que está dispuesta a realizar el acto sexual (más allá de que ella no las produzca voluntariamente y que ni siquiera lo sepa). Por su parte, las feromonas que producen los hombres se llaman “androstanos” .

No user commented in " Feromonas humanas "
Follow-up RSS Comments Feed or Leave a TrackbackLeave a Comment for Feromonas humanas