Ya sea a través de Internet, por catálogo o en los sex-shops, a la hora de adquirir productos con feromonas, sus fabricantes se aseguran de garantizar discreción, confidencialidad y satisfacción a sus clientes.
La mayoría de los productos que se anuncian como perfumes de feromonas, se consiguen a través de Internet por catálogo, y son enviados –en un discreto paquete- al domicilio del comprador. Este hecho (así como el que las marcas famosas no deseen divulgar si sus perfumes llevan o no feromonas) es un indicativo de que para la sociedad actual aún pesan los prejuicios y hasta cierto tabú sobre este tipo de productos.
De hecho, las publicidades de los mencionados perfumes suelen hacer énfasis en la discreción y confidencialidad para con el cliente. Inclusive, en ciertos sitios de venta online se pide la confirmación de que el comprador sea mayor de 18 años, ubicando a este tipo de productos junto con otros sexualmente explícitos, como juguetes sexuales, pornografía y lencería erótica.
También es posible conseguir una gran variedad de productos con feromonas en los sex-shops, tanto en sus locales como en la venta por catálogo. En cambio, no es común encontrar estos perfumes y colonias en las grandes tiendas (al menos, no los que se publicitan como auténticos perfumes de feromonas, más allá de que otros productos comerciales puedan o no contenerlas).
Además de garantizar el secreto, algunos comerciantes de productos con feromonas ofrecen a sus clientes una garantía de satisfacción asegurada o devolución del dinero, presentando también testimonios de clientes satisfechos con el producto. De esta manera, buscan proporcionar a sus potenciales compradores toda la seguridad posible de que su producto funciona.